Sabes, extraño todo, no me arrepiento de nada. Recuerdo esos tiempos cuando solo la amistad bastaba, cuando las palabras & las risas sin fin eran suficientes para hacernos sentir bien el uno al otro. Cuando anhelaba verte en secreto, cuando lo que sentíamos lo manteníamos en silencio. Se que fui yo quien ocasionó todo, vos te mantuviste al margen, sabía quererte sin lastimarte. Los dos teníamos algo que nos ataba, pero quisimos hablar de eso que nos atormentaba y nos llenaba de alegría a la vez. Y yo, supe renunciar a todo por vos.

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